lunes, 14 de octubre de 2019

Nuestras emociones en práctica 💗

La forma en la que el docente lleva adelante el trabajo en la sala, cómo construye el clima emocional, es fundamental para que los niños aprendan y se sientan en confianza y seguros para afrontar los obstáculos que se les presenten.
Para esto, más allá del conocimiento e indagación del marco teórico por parte de quienes transitan el camino de formación docente; la pronta intervención en observaciones, prácticas y ayudantías es un proceso de vital importancia en su formación profesional.

Transitando el 2° año del Profesorado en Educación Inicial, he contado con el agrado de participar durante el mes de Septiembre del corriente año, como practicante en la Sala de 5 "C" del NENI 2001. Un sinfín de emociones transitaron mi cuerpo, mente y alma durante esos días. Para comenzar, el nerviosismo y ansiedad por conocer al grupo de niños, sus intereses, gustos, juegos, cuentos y canciones preferidas. Aprender pronto sus nombres, qué los hacía reír y ,por qué no, qué los hacía llorar, conocer un poco de su historia personal. Ni bien pretendí enunciar en voz alta mi nombre para presentarme, uno de ellos tomó la palabra y presentó al grupo entero, me dio el alivio que necesitaba, una gran bienvenida. Ese día, volví a casa con la sensación de que el corazón me estallaba por haber recibido tanto amor.

Los días fueron pasando, y cada vez nos involucrábamos más en las cuestiones cotidianas de la sala, hubieron situaciones de juego, risas y alegría, pero también una que otra situación que demandó mayor atención. A veces, desbordados por cierta angustia del día, una gripe que genera malestar, algún conflicto familiar, alguna pesadilla, o simplemente algún malentendido en cuanto a la convivencia en la sala. En algunos casos, un abrazo bastó para lograr armonía, pero en otros, no fue suficiente. Debo reconocer, que el verlos angustiados por un tema en particular, me movilizaba, por lo que intentaba estudiar sobre esas cuestiones o compartir experiencias con compañeras y docentes para tener otras opiniones sobre cómo accionar y así ampliar el abanico de posibilidades a la hora de resolución de conflictos.
Me armé de herramientas para sentirme segura y así poder transmitirles esta misma seguridad al grupo, si bien tuve momentos en que sentí mayor ansiedad o nerviosismo, busqué la manera jugar con ello, generando momentos de participación activa por parte de los niños y haciendo uso de la fantasía. El ver que ellos participen o realicen aportes, me llenaba de entusiasmo y así es como fuimos creando nuevas situaciones de aprendizaje de las que todos disfrutamos.
Antes de despedirme, quisiera compartir el siguiente video con intención de recordar de qué se trata ser docente...

Nos leemos!

👋😊

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